MINISTERIO DE LAS CULTURAS, LAS ARTES Y EL PATRIMONIO

BitácoraResidencias de arte colaborativo

Red Cultura
Residencia: Caleta de historia Iquique - Caleta San Marcos, Tarapacá - 2017 Residente: Katherine Aravena Cáceres
Publicado: 13 de Noviembre de 2017
Castigada por menstruar

La marea roja es la que determina que Mar sea mujer. La marea roja, fenómeno natural que impide a los trabajadores del mar extraer productos. La marea roja, el fenómeno que representa la menstruación y que les impide a los pescadores “navegar por sus mujeres”, como me lo mencionó quien me aclaró esta duda. La menstruación, la misma que tiene una connotación negativa, la misma que tenemos que ocultar, la misma que es vista como algo asqueroso, de mal olor, como si nuestra sangre no fuera natural y parte de un proceso que da vida.

Yo sabía que venía a un territorio machista y lo percibí desde el comienzo, en el cotidiano, en el taller de género, en las mujeres, en los hombres, en los niños y niñas, en lo verbal, en lo no verbal, en lo que percibes inconscientemente, pero sincera y quizá ilusamente, no pensé que llegaría el momento en que me afectara.

En las últimas semanas, se ha vuelto más evidente para mí. Soy soltera, estoy viviendo sola en un territorio donde mandan los hombres y esto es una amenaza -tan, pero tan arraigado está este patriarcado en nosotros que soy una amenaza- una amenaza para las mujeres, pues como Eva, soy una tentación para el hombre, además por ser mujer, no tengo derecho a corregir o sugerir a otra, porque quien debe hacerlo es el hombre; una amenaza para los hombres, pues como mujer e independiente, llevo una vida que se escapa de sus parámetros de normalidad y podría venir a la caleta y llenar de ideas “erróneas” las cabezas de las mujeres que participan en mis actividades, así que no tienen permiso para hacerlo; y para mí, pues podría estar poniendo en riesgo mi integridad, porque aquí, el que un hombre te “piropee” y declare su “amor” y “admiración” es algo gracioso porque lo está haciendo bajo los efectos del alcohol, aunque lo haga con balbuceos, la saliva colgando e insistentemente. El que se consigan tu número y te manden invitaciones anónimas, es por galán, no acoso. El hecho de que alguien asista a tus reuniones no porque le interese lo que se va a hacer, sino que por verte, es algo que se percibe, pero en caso de percepciones personales, ¿como justificas tu incomodidad?, finalmente, frente a este tipo de prácticas que están validadas y justificadas, tu actitud no se entiende y quedas como una exagerada.

Hoy me di cuenta de que es algo que me está afectando. Me había sentido bloqueada en términos creativos y claro, inconscientemente estaban presentes la molestia y la preocupación. Me entristece darme cuenta de que esta situación se está dando solo porque soy mujer. No debería ser así, no debería sentirme amenazada por ser quien soy. Estoy aquí por decisión propia, por alcanzar un desarrollo profesional que va más allá del dinero, de la obligación, del lugar que me tocó, va por vocación, pero el machismo me está afectando y no me había dado cuenta hasta que hoy verbalicé estas situaciones.

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