MINISTERIO DE LAS CULTURAS, LAS ARTES Y EL PATRIMONIO

BitácoraResidencias de arte colaborativo

Red Cultura
Residencia: EN - TRAMANDO San Felipe - Sector Las 4 Villas, Valparaíso - 2017 Residente: La Fulana Teatro
Publicado: 14 de octubre de 2017
De nombres, pertenencias y nuevos aliados

Si alguien te llamara con un nombre distinto del tuyo, ¿llamaría tu atención?

Si alguien viniera y te rebautizara sin preguntarte siquiera qué te parece el nuevo nombre, ¿lograría vincularse a ti?

Es difícil cuando no se establece la alteridad qué alguien te diga qué hacer. Aún más difícil es cuando esa misma persona, o institución, o lo que sea, siente que puede decirte quién ser.

Los habitantes del territorio en que nos toca residir por estos días no se sienten identificados con el nombre que arbitrariamente se les ha entregado. Las “4 Villas” no quiere decir nada para ellos. Para casi nadie en San Felipe, cuando pedimos indicaciones o mencionamos el que estamos trabajando, la gente no sabe a qué nos referimos hasta darle detalles de su ubicación, es ahí cuando nos dicen: ¡Ah, La 250!

Conforme han ido avanzando los días vamos conociendo más a los vecinos y descubrimos sus historias, sus necesidades y también sus opiniones respecto de muchos temas que resultan importantes para ellos, uno de esos es este nombre que les dieron. Este nombre no les resuena, no les hace sentido, no los denomina, lo sienten simplemente como una etiqueta generada para, en cierto modo, lavar la imagen del sector. En el fondo, creen que es un eufemismo para dejar de llamarlas por sus nombres: La Villa Industrial, La Villa 250 Años, La Villa Renacer y la Villa Sol Naciente.

Los vecinos nos cuentan que cada vez que hay iniciativas oficiales se habla de LAS 4 VILLAS, pero cuando se habla de algún hecho de connotación delictual se levantan las voces acusando a cada una de las antes mencionadas. Un vecino nos dice claramente: “Yo nací aquí y me voy a quedar aquí luchando con mi familia, yo soy de la 250 y punto”.

El sentido de pertenencia es fundamental, y cuestiones como estas generan un distanciamiento. Nadie está feliz cuando lo llaman por un nombre que no es suyo, que no les pertenece. Es un tema importante para ellos y ahora también se hace fundamental para nosotros.

No queremos dejar de hablarles de otra de las actividades importantes que vivimos esta semana. Esta se llevó a cabo al fondo del territorio, al terminar las casas ubicadas en el límite con la nueva autopista (la misma que no deja llegar al río y que seguramente tendrá gran impacto en la calidad de vida de los vecinos) donde se encuentra el Jardín Infantil Sol Naciente. Como les contamos anteriormente quedamos citados con la Tía Patricia quién nos recibió y nos condujo hacia la sala del nivel medio mayor en donde nos esperaban ansiosos más de 20 niños. Tuvimos una de esas jornadas que solo pueden traer buenos resultados. Trabajamos con los niños una sesión que tuvo como actividad central un cuentacuentos llamado: “El rey gruñón y las abejas”, enfocado en la valoración y la necesidad del otro, de los otros. La recepción por parte de los niños fue de las mejores y logramos generar un vínculo que pretendemos proyectar en el tiempo con nuevas actividades a realizarse en la Escuela – hogar, centro neurálgico de nuestra residencia.

Una vez terminada la actividad, nos reunimos con la Tía Patricia para hablar de las necesidades culturales que ella cree podrían cubrirse. Una de las necesidades fundamentales es la de contar con un espacio de extensión, en este sentido, la Escuela-Hogar representa para ellos la posibilidad de desarrollar actividades que no pueden llevar a cabo en el jardín. Un huerto, presentaciones artísticas, exposiciones de trabajos de los niños a la comunidad y un montón de etcéteras que nos llenan de ideas y ganas de comenzar a trabajar en ello. El compromiso nace de manera espontánea y consiste en sumarse a la recuperación y restauración de la Escuela-hogar, sumando funcionarias, niños y apoderados del jardín.

Esperamos que las Villas Industrial, Renacer, 250 Años y Sol Naciente se nos sumen y en un acto simbólico nombremos este proyecto que nos convoca hoy, esa es la única forma de que esto funcione, que les pertenezca a ellos, a nadie más.

Estamos terminando la tercera semana de residencia y el avance ha sido exponencial.

Nos sentimos satisfechos y contentos de la labor realizada hasta ahora.

Seguimos aprendiendo y sumando experiencias y aliados.

Queda mucho aún…

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