MINISTERIO DE LAS CULTURAS, LAS ARTES Y EL PATRIMONIO

BitácoraResidencias de arte colaborativo

Red Cultura
Residencia: Acción Monumenta Pica - Matilla, Tarapacá - 2016 Residente: Colectivo de Arte MICH (Museo Internacional de Chile)
Publicado: 30 de Septiembre de 2016
Entramados de caña

Vinimos a Matilla en la mañana. Luego de caminar por sus calles, empezamos a concentrarnos en el modo en el que están construidas sus casas, es decir con distintos tipos de entramados de caña. Pensamos que nuestro proyecto debería tomar en consideración este tipo de técnicas.

Hasta ahora, hemos pensado que necesitamos vincularnos con “Barro Mágico”; conseguir varas de caña; y conocer a las personas expertas en tejido y construcción con caña. También hemos pensado que necesitamos vivir en Matilla, pues, si bien Pica está cerca, sería más provechoso estar situados en el lugar donde vamos a trabajar, para conocer más cercanamente el día a día de Matilla. En relación a esto último, dimos con una señora que nos podría arrendar una cabaña, así que esta podría ser una buena oportunidad para cambiarnos de casa.

En la tarde almorzamos con las chiquillas de Servicio País, junto con el encargado de Cultura de Pica, Sr. Enelidolfo O’Ryan. Luego participamos en un Seminario de Gastronomía que las chicas de Servicio País estaban organizando.

El seminario comenzó un poco más tarde y partió con la intervención de don Enelidolfo que abordó el tema de la culinaria tradicional de Pica. Comenzó hablando de los alimentos esenciales de los pueblos indígenas que habitaban esta zona: algarroba, picuria (¿), fruto del chañal, maíz, verdolaga, poroto, quinoa, papa. Luego introdujo algunas preparaciones (bebidas, licores y comidas) que eran frecuentes en las casas piqueñas: pan de gallo, sangría, pito (quinoa finamente molida para hacer ulpo), cauceo piqueño, etc. Uno de los aspectos importantes de la comida piqueña (y de américa andina en general) es el picante, el uso del ají en nuestras comidas. Su relato, lleno de detalles, anécdotas, referencias familiares, relaciones entre comida y cultura fue una gran oportunidad para introducirnos al contexto de la zona. Disfrutamos mucho de la charla, aunque estábamos con un sueño del demonio después del almuerzo.

Ya de noche, terminamos de completar el orden de las boletas y de actualizar nuestro documento Excel con todos los gastos que hemos realizado. Luego, nos pusimos todos a dibujar.

Bitácora de la residencia
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