MINISTERIO DE LAS CULTURAS, LAS ARTES Y EL PATRIMONIO

BitácoraResidencias de arte colaborativo

Red Cultura
Residencia: Cruzar el paso... Pargua - Calbuco, Los Lagos - 2018 Residente: Viviana Silva Flores
Publicado: 28 de diciembre de 2018
Inauguramos el cerco! Segunda parte

Como les contaba, hemos inaugurado nuestro cerco o más bien, presentado a la comunidad, a lxs amigxs y vecinxs el tejido en que hemos estado trabajando. La cita fue junto al mismo, el cual para esta ocasión, estaba “vestido de gala”, con un hermoso telar huilliche que la señora Florentina hizo para Maulikan y el cerco, con los colores que compré y que invitan a través de ese rojo pasión a sacar y vivir la fuerza del pueblo mapuche.

Empezamos algo tarde la presentación, así es que mientras esperábamos, la señora Maritza les enseñó a lxs niñxs del Colegio de Pargua, a quienes invitamos a acompañarnos, lo que es el cerco, con qué maderas está hecho y cómo está hecho. Una vez estuvimos todxs comenzamos con las palabras, las cuales dejo en el audio de soundcloud para poder revivir este emocionante momento.

“Recordar” significa volver a pasar por el corazón y eso es lo que hemos estado haciendo con Maulikan todo este tiempo. Recordar a las abuelas cuando tejían el witral y los cercos, a los padres trabajando con la madera. Recordar historias de infancia junto al fuego, en la cocina a leña, cuando los tiempos eran tal vez más difíciles, cuando a las niñas les tocaba salir a trabajar con 14 años en vez de estudiar y jugar. Tiempos que mezclan sentimientos como este día en que estábamos tan contentxs y emociondxs con nuestro cerco, pero a la vez con el corazón apretado por la pérdida de una amiga del pueblo…

“Düweael chi Mamüll”- Tejer madera es lo que con Mualikan hemos hecho.

Tejer historia y tiempo. Tejer risas y recuerdos, hacer crecer también la red, reecontrarse con personas que hace tiempo no vemos. Volver a abrazarnos, querernos. Agradecernos, a nosotrxs mismxs por hacer esto.

Sólo me queda decir respecto a este hermoso día de inauguración del cerco, que en esta residencia este no es el fin. Es sólo una parte del proceso en que estamos trabajando, una parte del tejido que hemos querido compartir con lxs amigxs. De hecho, seguimos en el territorio con otras tareas y labores, continuando este tejido, con Maulikan y Chayahue, pero también, con golondrinas que revolotean sobre nuestras cabezas y que anuncian buenos tiempos para estos días.

 

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