MINISTERIO DE LAS CULTURAS, LAS ARTES Y EL PATRIMONIO

BitácoraResidencias de arte colaborativo

Red Cultura
Residencia: A-ISLADAS: poética de los cuerpos huilliche Castro - Quehui, Los Lagos - 2017 Residente: Paula Baeza Pailamilla / Paulamilla
Publicado: 12 de Octubre de 2017
Ofelia Paillaman, una machi que se parió a sí misma

Luego de haber realizado una visita a la señora Ofelia y establecer una fecha para que pudiésemos entrevistarla, llegamos nuevamente a su casa. Nos recibe con galletas y roscas hechas por ella y por supuesto, mate con ruda. A lo largo de la conversación y con la compañía de su nieta (a quien cría como hija), nos cuenta cómo ha sido su vida: ser mujer, campesina, vivir en una isla y criar sola a los/as hijos/as. Es a través del uso y conocimiento en torno al lawen (plantas) la forma en que ella vive, sana a otros/as, genera su economía y crea tinturas para teñir la lana con la que teje y se sana a sí misma. Relata cómo ayuda a mujeres que durante el embarazo tienen algunos problemas de salud y ha ayudado a parir gracias a la herencia de saberes que le dejó su madre. Teniendo ocho hijos, la única mujer que dio a luz fue la que nació en la isla de Quehui, y encontrándose sola en su casa, la sorprendió su llegada: se parió y se asistió a sí misma. Una experiencia cruda, intensa y hermosa.

Ofelia es una mujer muy fuerte y poderosa, no solo por su capacidad de mantener una casa, su campo y a sus hijos/as, sino porque también posee una conexión energética con el mundo que la rodea. Nos habla de las buenas y malas intenciones, que hay que protegerse, que las plantas le ayudan a ella a cuidarse y a cuidar a los demás, que hay que hacer el bien con el poder que se tiene. Explica que las plantas que mejor sanan son las que crecen silvestres en el bosque, mucho más que las que puedes plantar cerca de tu casa, que la medicina está en todas partes, que está en el suelo que pisamos, pero que la gente no sabe, que no la puede ver. Ella puede leer los cuerpos porque es una mujer sanadora, es por eso que nos mira, nos toca y nos dice que es lo que nos falta. Nos dice que en una semana más debemos ir a su casa  a recoger una medicina que ella misma  prepara con lawen del bosque. Ofelia es machi, dice que le duele el cuerpo, que está cansada ¡pero se ve muy joven! Los cuerpos de las mujeres en esta isla esconden los secretos de la tierra huilliche.

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