MINISTERIO DE LAS CULTURAS, LAS ARTES Y EL PATRIMONIO

BitácoraResidencias de arte colaborativo

Red Cultura
Residencia: Retrato en las Alturas Putre - Ticnamar - Belén, Arica y Parinacota - 2016 Residente: Catalina Garretón Matzner
Publicado: 7 de Noviembre de 2016
Pachallampe

Esta semana llega Sonia, Lila y Matías. Subimos el Martes a Belén, el paisaje del camino se desenvuelve frente nuestros ojos. Lila me pide que le trence el pelo con lana. Llevamos más materiales para el Laboratorio Textil, hoy tenemos dos talleres, en la escuela para finalizar las máscaras y en la sede en la noche como ya es de costumbre, para seguir con los trabajos en arpillera.

Los niños pintan sus máscaras y se conocen, ponen música de sus celulares inteligentes, les encanta el reggaetón, a veces dicen que están enojados, cuando están felices sonríen juegan con el agua. Claudia está feliz de conocer una niña de su edad. Los colores que prevalecen en las máscaras son rojo, blanco, negro y azul. Hablamos sobre la salida a terreno, que piensan que podríamos hacer. Proponemos ir a un bofedal cercano al puente cruzando el río. Ellos comentan sobre la cueva de Don Abraham, un caballero ermitaño que se fue a vivir sólo a éste lugar camino a los pukara, su cuerpo lo encontraron después de unos días fallecido, dicen que aún están sus cosas ahí. Quedamos en vernos el próximo lunes, coordino con el profesor nuestra salida en conjunto, lo dejo invitado.

En la noche nos dirigimos a la sede, como de costumbre la sala se va llenando de a poco. Llega Sonia con las llaves, luego Angelina, Isabel, Dora, Margara, Erica, Ximena, Adela, Matilde y Zacarías. Los trabajos avanzan van tomando forma y carácter. Matías les muestra unos collages textiles que había hecho con la máquina de coser dibujando con ella, autorretratos, formas masculinas y orgánicas, mezclando telas y puntadas. Sonia les muestra la arpillera de su madrina Sonia Rivera que hizo estando en la cárcel del 72’ al 82’. Daniel encuentra un sapo en el baño de la Fundación, una laucha corretea por nuestros pies. Conversamos y bordamos hasta las doce de la noche. Concretamos juntarnos el próximo martes nuevamente. Cansados caminamos de regreso a nuestro refugio, Venus brilla más que nunca, nos abrigamos para irnos a dormir, la noche está muy fría.

Hoy es miércoles, hay que aprovechar la micro que va a Ticnamar y llevar la pintura y los materiales para empezar los murales con los niños del internado. En una bolsa matutera cargamos todo lo necesario para la misión. Como la última vez que estuve con la señora María le comenté sobre la posibilidad de realizar un taller con los adultos en la sede, aprovechamos de llevar el linóleo y materiales que Matías trajo para imprimir. Llegamos y preparamos los materiales para el primer encuentro del Laboratorio Gráfico y acercamiento a la técnica. La idea es generar logotipos o una imagen representativa para los productos que venden. Algunas hacen y venden su propio queso, papa, charqui, o tienen su propio almacén o restaurante. Nos conocemos en la noche en la Sede de la Junta de Vecinos de Ticnamar. Asiste María, Lidia, Vicky, Paula, Nemecia y la paramédica, también está Yenny y Noé y muchos perros. Nos presentamos y cada una cuenta a que se dedica y que le interesaría trabajar como imagen en su matriz. La reunión se interrumpe por la llegada de carabineros ya que alguien se estaba robando el agua se comenta entre dientes. Quedamos en juntarnos nuevamente el día siguiente para continuar.

Hoy es Jueves nos preparamos para ir a pintar a la escuela. Los niños nos reciben emocionados. Comenzamos dibujando bocetos para después pasar al muro. Les entrego tizas y comenzamos pintando el lugar donde juegan los niños del jardín. En poco tiempo se encuentran todos eufóricos con los colores, manos llenas de pintura y ríos de arcoíris en los lavamanos. Los niños más pequeños se esconden de los mayores y hacen un mural en la parte trasera del patio, los de cuarto básico hacen un mural colectivo dibujando de su imaginación. Los más grandes me ayudan a diseñar el cerro Marquéz con sus gentilicios en la cima de fondo para luego dibujar sobre el formas, personajes y símbolos. El día siguiente regresamos a Belén para asistir al Festival Internacional de Cine Indígena Arica Nativa.

Al llegar a Belén nos dirigimos a la plaza donde la producción había instalado un escenario y un telón gigante para proyectar junto al campanario de la Iglesia de San Santiago. Luces y equipos de sonido, los conjuntos musicales hacen sus pruebas de sonido la gente baila toma caliente y come sopaipillas gigantes. Están los niños de la escuela acompañando y ayudando a sus mamás en los stand de comida, más los niños del internado de Ticnamar que viven en Belén, son todos amigos y casi todos son familia. Les recuerdo a los chicos de la escuela nuestra salida el Lunes e invito a los demás. Me dicen que ese día no tienen clase, así que aprovecho de pedirle permiso a sus mamás para salir de más temprano y aprovechar de ir a más lugares. Pasan la película de Neruda, nos decepcionamos de saber que esa sería la película que mostrarían.

Al día siguiente aprovecho de ordenar boletas y sacar cuentas, me pongo de acuerdo con Gabriela Espinosa, amiga actriz de Arica que realizará un taller corporal, de creación e imaginación con los niños durante la salida, ella justo estaba asistiendo a un seminario de gestión cultural en Socoroma, coordinamos nuestro encuentro. Al salir nos damos cuenta de que se está realizando el Pachallampe, la fiesta de la siembra de la papa. Nos acercamos justo en el momento de la tinka, donde la mayordoma mayor reparte el vino en una jarra y se bebe al seco, se canta se baila y se siembra.

Hoy montamos a Lucero la yegua de Zacarías e Isabel junto a los niños, Daylin insiste que el caballo se llama Príncipe, el camino del Pachallampe estaba marcado con cardenales blancos. Mañana es la salida con los niños, mi cumpleaños y habrá súper luna. Se siente una energía especial.

“El pachallampe, además de ser una forma de trabajo comunitario, es también un ritual en el cual los aymara realizan una ceremonia en que le solicitan permiso a la pachamama para sembrar, y a su vez piden que la semillas de la papa sean bien re- cibidas por la madre tierra, que haya una siembra con alegría, bastante lluvia y una abundante cosecha para su pueblo. La actividad ritual agrícola del pachallampe, se inicia con un acto en terreno agrícola preparado para esa ocasión, allí sobre un aguayo o lliclla extendida en el suelo, se colocan las semillas de la papa adornadas con serpentinas y otros elementos sagrados, se hace el acto del ritual de iniciación, para después proceder a la siembra de papa. Es el mayordomo o encargado de la iglesia, quien como alférez de la fiesta, reparte las semillas entre las mujeres, y los hombres, alistan sus chontas y palas para dirigirse al terreno de siembra. Son los hombres los que abren la tierra con las chontas y palas, seguidos de la mujer la cual echa las semillas y las cubre con tierra. Durante la siembras el mayordomo ofrece una colación de comidas típicas como papa cocidas, chuños, maíz tostado, carnes o charqui, pan amasados o sopaipillas y bebidas. Finalizada la siembra se inicia el baile del pachallampe el cual se baila y canta en pareja al ritmo del grupo que lo interpreta. Imitando la siembra realizada. La comida que se consume es el asado, estofado y cazuela de carne de llama y alpaca, con arroz o quinua u otras comidas. La danza que se baila se llama baile del pachallampe.”

Referencia bibliográfica:

Consejo Nacional de la Cultura y las Artes. Departamento de Ciudadanía y Cultura. Diciembre 2011. Conociendo la Cultura Aymara: Guía de diálogo intercultural para el turismo indígena.

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