MINISTERIO DE LAS CULTURAS, LAS ARTES Y EL PATRIMONIO

BitácoraResidencias de arte colaborativo

Red Cultura
Residencia: Ventarrón Ñirehuao - Coyhaique, Aysén - 2018 Residente: Juana Guerrero
Publicado: 6 de febrero de 2019
“Terminemos con lo que empezamos”. Sin ponerse chúcaras

El lunes fuimos a recordarle a Elvira, presidenta del club del adulto mayor, que esta semana debíamos terminar los vestuarios para el pasacalle y los banderines. Le dijimos que estábamos contra el tiempo y que era necesario conseguir más manos para colaborar.

Como ya se lo habíamos dicho, queríamos que las chicas del PMU nos ayudaran, además, la mayoría de ellas son madres de les niñes que asisten a Escuela pa` la calle y estaban motivadas con hacerlo.

Ella se lo tomó por sorpresa, como si nunca se lo hubiéramos dicho y de inmediato nos dio la negativa. Dijo que no quería gente externa en la sede, resulta que Elvira nunca nos ha escondido que su relación con las chicas del PMU es mala, pero habíamos avanzado a través del diálogo, y ella había accedido a cooperar en conjunto.

Nos llevó un largo rato volver a convencerla de lo importante que es trabajar de forma colaborativa y que para esto es necesario dejar rencillas de lado y más aún si son asuntos de dimes y diretes.

Me tocó tomarla de las manos, mirarla fijamente y decirle: Elvira no podemos retroceder, hemos avanzado un montón con trabajo y dedicación, en estos momentos es fundamental que estemos unidos. Por les niñes, por la comunidad, por Ñirehuao. Sus ojos de vieja sabia se encontraron con los míos, apretó mis manos y me dijo: Tiene razón hija, terminemos con lo que empezamos. Uff! un alivio me invadió, accedió a que las chicas fueran al club y juntas costurar.

Entonces el martes ya estábamos instaladas en la sede de las abuelas, al principio fue un poco incómodo y silencioso, pero una vez salieron los mates todas se empezaron a soltar. Logramos cortar todos los banderines y comenzar a coserlos, mientras otras empezaban a armar los vestuarios.

La Icha ayudó a romper el hielo, puso música y mientras cebaba tiraba la talla, así la jornada fluyó. Nos reunimos el martes y el miércoles.

Después de todo vimos que una vez entraron en la dinámica, funcionan trabajando juntes, aún falta, falta para que dimensionen lo que pueden hacer si se ayudan unes con otres. Creemos que cuando vean los resultados de la activación van a poder comprender lo que han hecho.

Algo insólito nos comentó Guadalupe, hacer algo juntes las abuelas y las del PMU, en un mismo lugar, con un mismo objetivo: cooperar para el pasacalle y el encuentro costumbrista.

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