MINISTERIO DE LAS CULTURAS, LAS ARTES Y EL PATRIMONIO

BitácoraResidencias de arte colaborativo

Red Cultura
Residencia: Pasajero, ser humano Pelluhue, Maule - 2018 Residente: Katherine Guerrero
Publicado: 3 de noviembre de 2018
Un poco más de un mes

En este tiempo que ha transcurrido de residencia, hemos estado centrados en realizar laboratorios en escuelas rurales de la zona, específicamente en la escuela rural de Cardonal, ya que en este lugar hemos podido ir conociendo e integrándonos a la comunidad, tanto dentro de la escuela como en sus alrededores, hemos conversado con los niños/as y con sus familiares con el fin de comprender como visualizan su entorno y no queriendo entrar casi a la fuerza en su territorio.

En estos días comenzamos a replantearnos cómo abordar el proyecto, ya que hicimos conexiones más solidas con escuelas rurales, una artesana locera, un taller de reciclaje textil y artesanos/as diversos, nos hemos estado preguntando cómo poder unir estos interesantes saberes, como el territorio es extenso y el tiempo no deja de avanzar, tenemos que comenzar a elegir el punto de encuentro y conexión común.

En un principio comenzamos el recorrido por la escuela escuela de Cardonal llegando hasta Pelluhue, estos son varios kilómetros de distancia, ahora retrocedimos nuevamente el recorrido a Cardonal, pero a conocer sus calles y las personas que habitan cotidianamente este sector.Hemos escuchado hablar a las personas, señalan que este sector antiguamente era muy nombrado por tener hombres tejedores, quienes eran a la vez pescadores y/o agricultores, también hemos escuchando hablar sobre algunos artesanos que trabajan en madera.

Por la calle principal de Cardonal se puede ver fácilmente un cartel que dice: “Cardonal. Aquí los hombre tejemos a palillo”, el mensaje es claro pero, los locales nos cuentan que antiguamente hubieron hombres tejedores a palillo que al pasar de los años han dejado de realizar esta práctica para dar paso a otras actividades más lucrativas, como la extracción de productos marinos y la producción de frutilla. Caminando por esta calle pudimos conocer a una señora tejedora que estaba cociendo ulteen una olla, nos quedamos conversando con ella acerca de los tejidos y comiendo el ulte que nos convida. Por el momento seguimos en etapa de replantear y exteriorizar el poryecto fuera de las escuelas rurales, para ampliar el círculo de personas y sus saberes.

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