MINISTERIO DE LAS CULTURAS, LAS ARTES Y EL PATRIMONIO

BitácoraResidencias de arte colaborativo

Red Cultura
Residencia: Sequía y Movimientos. Montepatria, Coquimbo - 2019 Residente: Javier González Pesce
Publicado: 5 de mayo de 2021
25.

A la reunión llega un gran número de personas, nos juntamos a un costado del muro que delimita la construcción de la nueva población con sillas sobre la calle. El encuentro parte con una introducción del proyecto por parte de Brajean, contando de nuestra relación de ya casi un año. Veo entre los asistentes muchas caras nuevas. A medida que voy hablando, presentando el proyecto y su carácter participativo, capto la atención de los vecinos, quienes no tardan en preguntar y comenzamos a dialogar. A todos les parece que es urgente plantear asuntos relativos a la ecología y el territorio. Los mayores recuerdan como el lugar en el que nos encontramos, donde ahora se encuentra la nueva población (pronta a inaugurarse) era llamado “Vegas Verdes”, porque ahí se encontraba mucha vegetación. Recuerdan que en algunos inviernos incluso se inundaba con las llovidas y que la vegetación abundaba. Ese era un lugar altamente visitado por la comunidad como un espacio para el esparcimiento. Ahora unas 60 familias serán ubicadas en la población que prontamente se inaugurará. A esta nueva población llegarán personas desde Ovalle y otras zonas de la comuna.  En Pueblo Hundido se construyó una población que por estos días debiese estar pronta a ser entregada, pero cuya gestión y construcción tomó aproximadamente 20 años. Esto quiere decir que las personas que postularon a subsidios tuvieron que esperar 20 años luego de habérselos adjudicado. Esa es una situación que sin duda es muy delicada para quienes se vieron beneficiados con este proyecto (quienes incluso pudieron haber muerto en la espera de su casa) pero también para los habitantes de la comunidad. La construcción es ruidosa y genera contaminación, pero además ha intervenido muchas áreas públicas comunes. A muchos vecinos se les destruyeron sus patios frontales. La nueva población se encuentra cercada por unos muros de madera que obstruyen calles y veredas afectando la movilidad de las personas. Los participantes de la reunión se quejan y algunos incluso proponen que retiremos parte de este muro. Es difícil abordarlos y explicar cual es mi rol y función. Hay vecinos a los que yo ya conocía pero muchos son para mi, caras nuevas. Las personas quieren hablar y se siente que tienen mucho que descargar, ganas de ser escuchados y, probablemente mucha angustia con esta situación. Hay una energía intensa, que luego de sentirla como intimidante, la siento como muy rica. Logro explicar quién soy, cual es mi propuesta en esta oportunidad (algunos ya conocían el proyecto de plaza, los frustra bastante que esto no siga adelante) y mi interés en trabajar de manera colaborativa. La comunidad se muestra entusiasta con la idea de generar una serie de murales y surge la idea de conmemorar a pueblo hundido y a su gente. Me cuentan que la zona en la que estamos era antiguamente conocida como vegas verdes ya que solía haber mucha vegetación (hoy todo es muy árido). Quieren rememorar el pasado para poder imaginar el futuro de la localidad. Mientras conversamos pasa un vecino, es un hombre muy mayor, las personas lo llaman para que se integre a la reunión, ya que muchos lo conocen y saben que en el pasado este hombre se dedicó a la recolección de oro en los ríos de la zona. Comenzamos a conversar respecto de las formas de vivir y como se han modificado tan drásticamente. Se propone usar los murales para conmemorar la naturaleza, el territorio, los oficios e incluso a las personas de Pueblo Hundido.

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