MINISTERIO DE LAS CULTURAS, LAS ARTES Y EL PATRIMONIO

BitácoraResidencias de arte colaborativo

Red Cultura
Residencia: Playa/Plaza_2020 Cecrea - Valdivia, Los Ríos - 2019 Residente: Mariana Catalina Carrasco Ruiz
Publicado: 25 de abril de 2020
Hack / La plaza en el país de roblox

 

En nuestras mentes aburridas del encierro o la hipervigilancia en el estado de emergencia pensábamos: en primavera se irá el bicho y podremos al menos  terminar la reconstrucción de la plaza. Nos imaginábamos a lxs cabrxs igual de atrapados que nosotrxs pero mirando desde sus ventanas los juegos a medio pintar como una realidad congelada en un limbo prometedor pero malquedado, que no era ni chicha ni limoná sino pura pescá. Aún ni siquiera llegaba el invierno que sería nuestro primer invierno en Valdivia donde nos quedamos guarecidxs y como diría Carlos Pinto el amo del suspenso precario,  nada hacía presagiar que se venía un tate quieto para el planeta entero.

 

En medio de esa fantasía desolante y culposa sobre lxs niñxs de Menzel recibí un mensaje de whatsapp de la Pauli que me decía ¿Ya po y? ¿Cuándo van a venir? A ese mensaje no se le puede hacer el amague, no se le puede responder mal y tampoco estaba capacitada para  una respuesta reconfortante así que pasé la pelota. Nos pegamos unos pique a fondo con el Jose, el Floro, la Mile y la Alicia en el territorio de la especulación esperando encontrar una respuesta sensata al llamado de la Pauli. Cosa que a los días aunque no fuimos ni vinimos, nos encontramos en forma de ventanitas en una dimensión que parecía desadaptada de las leyes físicas. Holaaaa aaa aaah a a holaaaa a. Ruido, eco, interferencia, pixeles, negro, imagen, negro y así la señal a ratos diferida a ratos que agarraba la onda y lográbamos comunicarnos muy bien. Lo que nos quedó claro era que también estaban muy chatxs, que la pintura de los juegos había sobrevivido las primeras lluvias intensas y que a ver quién pone la cara más fea. Remedio contra el tedio.

 

El siguiente encuentro fue en la plaza del país de roblox o la versión beta de la realidad paralela. Estábamos en medio de una simulación programada en Lua donde éramos replicantes y la plaza de Menzel era un hack de sí misma, resultante de un compendio de códigos que aprendimos a juntar: los bien llamados scripts. Aparecíamos en medio de la sede como  un haz de estrellas que rápidamente tomaban la forma de nuestros avatar ¿Quién era quién? algunxs eran ciborgs, otrxs más en el estilo playmobil o sims, con armaduras o alas de unicornio o de jeans y polera cada unx como se imaginó en su versión alternativa. No perdimos tiempo en saludarnos ni nada parecido, salimos de la sede y ya estábamos corriendo por los techos de sus casas, columpiándonos en los juegos ya refaccionados, persiguiendo a los perros, subiéndonos a los autos que vimos durante semanas estacionarse en medio de la plaza sin dios ni ley y que ahora que podíamos conducirlos no sólo intentamos estacionarlos en otro lugar sino que los hicimos caer por el abismo, ese lugar donde termina la villa y no viene nada más que la nada virtual o el aire o el espacio infinito en forma de 32 bits. Pasamos la tarde jugando en la plaza. Esa fue la primera de cuatro aventuras que fuimos programando en conjunto: recolección de basura,  excavación de escombros, instalación de basureros y camas elásticas 100% probadas, poder ki, poder de cámara fotográfica, poder de la picota, poder de volar, invasión de zombies y ratas asesinas, caza zombies y ratas asesinas. Creo que no nos cansamos, creo que no sudamos como en la otra plaza de Menzel,  pero sé que lo pasamos tan bien.

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