MINISTERIO DE LAS CULTURAS, LAS ARTES Y EL PATRIMONIO

BitácoraResidencias de arte colaborativo

Red Cultura
Residencia: Pasajero, ser humano Pelluhue, Maule - 2018 Residente: Katherine Guerrero
Publicado: 29 de Noviembre de 2018
Ovillos, colores e historias

Nuevamente en casa de la Tía Lucy, específicamente en su living, ya que hoy corría mucho viento en Cardonal y no se podía estar en el patio, comenzamos a trenzar las ideas ordenando la lana que teñimos el día lunes, tuvimos una sesión de varias horas, donde se formaron muchos ovillos de distintos colores, entonces en esta tarea de horas imposible que no surgieran conversaciones e historias locales, aquí contaremos una de esas historias que nos contó la Tía Lucy referente a la loica, ave que se ve usualmente en este sector costero y dice así:

Por qué la loica tiene el pecho rojo

Cuenta la leyenda que un día un cazador salió al campo y se encontró con una pequeña ave que se paró sobre una rama. Al apuntar y presionar el gatillo, el tiro salió por la culata y el cazador quedó herido y sin poder levantarse, la pequeña ave en un principio se asustó, pero luego al verlo que el cazador no se movía con curiosidad se fue acercando poco a poco, lo miró largamente, el sol se alzaba sobre sus cabezas y la pequeña ave muy noble al ver tan vulnerable a quien lo había intentado matar fue a un río y volvió con unas gotitas de agua fresca en su pico, las que vertió en la boca del cazador, hizo esto tantas veces que su pecho quedó manchado con la sangre del que intentó matarla, en eso un campesino que recorría el lugar encontró  al cazador herido y lo ayudó a levantarse.

Leyenda popular anónima

Esta historia es popular en los campos y cada cual aquí en la zona cuenta la versión a su modo, la moraleja de este relato muestra la bondad y empatía de la fauna hacia el humano, con esta y otras historias de aves de la zona que nos han contado, pensamos que se podrían llegar a integrar de alguna forma en esta creación colectiva, por mientras tanto seguimos ovillando y conversando hasta que el sol se esconda.

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