MINISTERIO DE LAS CULTURAS, LAS ARTES Y EL PATRIMONIO

BitácoraResidencias de arte colaborativo

Red Cultura
Residencia: Pasajero, ser humano Pelluhue, Maule - 2018 Residente: Katherine Guerrero
Publicado: 8 de diciembre de 2018
Un múltiple encuentro en Curanipe

Para no perder el hilo, este fin de semana nos fuimos a la feria artesanal de Curanipe para reencontramos con las artesanas de Cardonal y de distintos sectores de Pelluhue, como mencionamos anteriormente, varias de ellas tienen puestos en esta feria. Llegando a Curanipe pudimos ver a muchas personas celebrando el día de la Virgen Inmaculada Concepción,hito religioso que se celebra cada año en este lugar y acuden personas de distintos lugares de Pelluhue. Escuchamos cantos, alabanzas y vimos hasta la procesión donde llevaban a pequeñas vírgenes en sus altares con una larga escolta de huasos a caballo, al mismo tiempo a un costado de la feria artesanal también pudimos ver un campeonato de skate donde también  se escuchaba una tocata hip hop, seguimos caminando hacia la feria mientras veíamos estos eventos tan diferentes entre sí.

Ya estando en el pasillo de la feria con las artesanas, instalamos unas mesas, sillas, y sobre estas las lanas y materiales para comenzar nuestra sesión de creación y conversaciones varias. En este día tuvimos una invitada especial, una integrante del taller de reutilización textil Manos de María, la señora Carmen García, a quien invitamos para que se conocieran con las artesanas de Cardonal. En conversaciones anteriores hablamos sobre lo que estaba ocurriendo en Cardonal, sobre lo que está confluyendo en esta residencia con las artesanas, y las ideas que están surgiendo. Le comentamos acerca de trabajar sobre las tradiciones, la flora y fauna de este sector costero. Por esta razón y por iniciativa propia, la señora Carmen llevó unos dibujos hechos por ella para integrarlos en el proyecto que estamos haciendo en conjunto, en estos dibujos podemos ver aves de la zona como una loica, gaviota dominicana, pelicano, chercán y un búho tucúquere, estos los compartió con el grupo para su utilización, las artesanas apreciaron y agradecieron este lindo detalle. Nos quedamos reunidas en nuestra mesa entre las lanas con la señora Carmen, mientras ella tocaba melodías con su armónica, algunas artesanas tarareaban la música. Seguimos tejiendo, bordando y fieltrando. Durante el encuentro, una integrante del grupo nos cuenta una breve historia que trata de hebras y costuras:

            “La hebra del diablo”

Un día el diablo y un sastre estaban bordando, en esto el diablo le propone al sastre que hagan una apuesta, donde si este perdía tendría que entregarle su alma. 

El diablo usaba hebras de hilos muy largas ya que pensaba que así  no perdía tiempo en enhebrar la aguja. En cambio el sastre usaba hebras cortas para que no se le enredaran, este enhebraba la aguja cada vez que se le acababa el hilo, sin importar cuantas veces lo hacía.

De pronto, al diablo se le comenzó a enredar el hilo y hacer nudos, pero no le importó y siguió con su hebra larga. El sastre con su experiencia sabía que las hebras cortas son más fáciles de manejar, y así cosía más rápido sin que el hilo se le enredara. Finalmente el diablo perdió y el sastre salvó su alma.

Estos relatos se van transmitiendo de voz en voz, van cambiando algunos detalles, y son narraciones de la voz popular.

Esa tarde pudimos ver una forma de encuentro entre integrantes de 2 agrupaciones en donde dilucidamos un potencial complemento y una real colaboración altamente nutritiva para todos nosotros.

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