MINISTERIO DE LAS CULTURAS, LAS ARTES Y EL PATRIMONIO

BitácoraResidencias de arte colaborativo

Red Cultura
Residencia: Pasajero, ser humano Pelluhue, Maule - 2018 Residente: Katherine Guerrero
Publicado: 29 de diciembre de 2018
El último espacio en blanco

La feria artesanal de Curanipe ha sido un  lugar que nos ha acogido en nuestros últimos encuentros, casi por azar llegamos ahí, ya que sin saber en nuestros inicios de contactarnos con la comunidad artesana tejedora de Cardonal, nos fueron contando que en la época de verano comenzaban a abrir sus puestos de artesanías en esta feria, donde además de existir esta comunidad, también existen otras agrupaciones de artesanos de distintos sectores y hasta de países vecinos. Cada vez que nos reencontramos en la feria, ponemos mesas y sillas en el pasillo justo por fuera de un puesto que no se ha abierto aún. Nos ha ayudado mucho este espacio, la dueña del local no sabe lo que nos ha ayudado el estar ausente. Hoy la comunidad artesana está un poco más agotada, como es fin de año, la motivación y las prioridades son otras, estamos en un contexto entre medio de las fiestas de navidad y año nuevo, donde casi todo el mundo está enfocado en sus hogares, pero aun así y todo extendimos en la mesa nuestra tela mural para continuar. Hoy es especial porque nos falta menos y nos hemos percatado que aún seguimos aprendiendo muchas cosas entre nosotras y nosotros. Las ganas de ver toda esta tela cubierta de colores es compartida. Nos faltan unos toques de celeste y blanco además de algunos colores para terminar de rellenar el lienzo, que en su mayoría ocupa las técnicas de fieltro, y en menor medida, palillo, bordado y crochet.

Como estamos en un espacio público, los transeúntes se detienen a mirar y con curiosidad nos preguntan qué estamos haciendo. Les explicamos el proyecto y los motivos del mural que representan las tradiciones de la zona, algunos toman fotos y otros que han visto el proceso desde sus inicios se acercan a la comunidad saludando y admirando tanto el trabajo como la paciencia. El último pedacito en blanco que nos va quedando en esta tela es un espacio del cielo que es fieltrado con lana celeste, entre muchas risas y emoción al terminar, extendemos la tela mural para apreciarla y ver sus detalles. Este día quedamos con una sensación de felicidad, y en la misma mesa que terminamos la tela mural nos preparamos una once-comida para terminar el día de la mejor forma.

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