CONSEJO NACIONAL DE LA CULTURA Y LAS ARTES

BitácoraResidencias de arte colaborativo

Red Cultura
Residencia: El lugar de mis cuerpos Teodoro Schmidt, La Araucanía - 2017 Residente: Centro Cultural Teatro Container
Publicado: 11 de Diciembre de 2017
Video instalación en Llaguepulli

Hace dos días desmontamos la video instalación en Hualpín. La inauguración fue el jueves y abrimos también al público los días viernes y sábado, durante la tarde. La gente llegaba de a poco y podía disfrutar de la experiencia con mayor tranquilidad. En la inauguración, había tanta gente que, aunque se produjo un ambiente familiar y alegre, la situación perdía a su vez intimidad. Las personas que entraban a la sede y encontraban el espacio sin gente, entraron en una atmósfera especial, donde pudieron recorrer la muestra con mayor atención, escuchando las distintas voces que coexistían en la instalación y que exploraba, de manera fragmentaria, las identidades diversas de la comuna de Teodoro Schmidt.

Ayer domingo, luego de ayudar a Silvia a desmalezar una terraza donde había plantado quinoa, partimos junto al equipo de Teatro Container a montar la video instalación en la ruca, junto a la escuela Kom Pu Lof. El Lunes por la tarde sería la muestra y debíamos estar listos desde la mañana, ya que a esa hora irían los niños más pequeños, con quienes habíamos realizado un video con animales de plasticina.

Hoy tuvimos la muestra y terminamos todos sentados junto al fuego, conversando acerca del proceso de residencia y de la cercanía que habíamos generado con los niños de la escuela, acerca del trabajo creativo y de los lazos de confianza creados con parte de la comunidad, acerca de lo bueno y de lo que hizo falta.

Durante estos tres meses de residencia, generar lazos de confianza con la comunidad de Llaegupulli, fue un trabajo lento. Como compañía, realizamos hace ya bastante tiempo un trabajo cultural en conjunto con las comunidades. La acción que ejercemos en los diferentes territorios, se relaciona siempre con generar instancias para que la comunidad se encuentre y se reconozca. Sin embargo, en Llaguepulli, encontramos una comunidad ya organizada y muy unida. El trabajo aquí entonces, ha tenido que ser re-formulado y pensado desde otro ángulo. ¿Cómo podemos nosotros, desde una visión externa, aportar con nuestro arte a esta comunidad? Y quizás aún más importante, ¿cómo aprendemos y dialogamos con una visión de mundo distinta a la nuestra? ¿Cómo aprendemos y entregamos a la vez? Quizás lo más importante aquí sea escuchar, sentarse junto al fuego y conversar, que el mate corra y escuchemos con atención, sin prisa, dejándonos, de algún modo, transformar.

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