MINISTERIO DE LAS CULTURAS, LAS ARTES Y EL PATRIMONIO

BitácoraResidencias de arte colaborativo

Red Cultura
Residencia: Plataforma para un patrimonio del agua Renaico, La Araucanía - 2016 Residente: Marcela Moraga
Publicado: 4 de diciembre de 2016
Factor histórico, factor sentimental

Las acciones artísticas ya se han realizado y en unas semanas debemos cerrar el proyecto, por otra parte los jóvenes están en sus pruebas finales de la universidad y deben estudiar bastante, entonces no tenemos mucho tiempo. Nos reunimos y realizamos un plan de grabación para las escenas que faltan.

El colectivo de jóvenes ha estructurado el documental en base a tres factores, estos son:

  1. La investigación que han realizado ellos sobre las causas de la baja del caudal del río.
  2. El factor histórico que se refiere a historias del río y cómo era su caudal antiguamente.
  3. La relación sentimental o afecto que tienen los vecinos con el río Renaico.

El factor número uno ya ha sido filmado, entonces ahora debemos trabajar los factores dos y tres. Para ello los jóvenes han pensado en entrevistar a vecinos y vecinas que tienen un conocimiento y afecto importante por el río, ellos son:

– La tía Panchita, una querida y conocida vecina que nació y ha vivido toda su vida en Renaico. Ella ha participado en algunas actividades de los jóvenes.

– Don Patricio Ávila, bombero e integrante del club de pesca, igualmente ha vivido toda su vida en Renaico y conoce muchas historias de Renaico y su río.

– Adolfo, un niño de 9 años, hermano de un integrante del colectivo de jóvenes. Adolfo siempre está presente en las actividades del colectivo, muchos de los paseos al río los realizamos junto a él.

– Carmen Gloria, hija de un famoso botero, cazador y pescador de Renaico quien ya falleció. Carmen tiene una relación afectiva importante con el río.

– Juan Ñanculef, es un Kimche Mapuche lo que quiere decir que tiene mucho conocimiento sobre la cultura y la lengua Mapuche. A mi me parecía importante invitar a alguien que supiera realmente que significa Renaico, y ya que en el pueblo no existen comunidades Mapuche y nadie habla Mapudungun es que decidimos invitar a Juan quien es Kimche y ha ofrecido varios seminarios sobre el Mapudungun en la Universidad de la Frontera y otras instituciones.

Semanas atrás visitamos a dichos renaiquinos y conversamos con ellos sobre el documental. Los jóvenes decidieron que cada persona contara libremente su historia  y  relación afectiva con el río Renaico y que los relatos se desarrollaran junto al río. Primero grabamos a la tía Panchita en el balneario, ya que allí ella tenía recuerdos de cuando su mamá lavaba “ropa ajena” en el río o de cuando el puente carretero se calló después del terremoto del 60. Luego grabamos a Adolfo, quien tenía mucho interés de hablar en cámara, pero a la vez estaba muy nervioso, a Adolfo lo grabamos también en el balneario, ya que allí aprendió a nadar. Don Patricio Ávila nos llevo a la casa de un conocido de él, quien es cuidador de un terreno privado, aquí el paisaje es muy bonito y aun crecen árboles y plantas nativas a la orilla del río. Preparar la grabación de Carmen Gloria necesito de varios días, ya que ella nos propuso realizarla remando un bote. Botes de madera como los que construía su padre ya casi no existen, alguien nos contó que podríamos pedir uno prestado en Angol, pero había que ir a buscarlo en una camioneta grande la cual no pudimos conseguir, finalmente una botera amiga del colectivo nos ofreció sus botes y con uno de esos realizamos la grabación.

Como Juan Ñanculef no conocía Renaico, le propusimos grabarlo en la “junta” en Tolpán. La “junta” es el lugar donde el río Renaico desemboca en el río Vergara, Tolpán es un sector de Renaico que esta en la precordillera de Nahuelbuta. Desde allí teníamos una hermosa vista a los ríos, “este lugar está cargado de Newen” dijo Juan y  empezamos a grabar hasta que los Newen se enojaron. Ocurrió que de repente se corto el cable del sonido, luego apareció un caballo el cual golpeo la cámara de foto que estaba en el suelo, además muchos mosquitos no dejaban de picarnos. Entonces Juan dijo que teníamos que detenernos y esperar hasta que los Newen se calmaran, Juan realizó una rogativa con agua y todo volvió a la calma.

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