MINISTERIO DE LAS CULTURAS, LAS ARTES Y EL PATRIMONIO

BitácoraResidencias de arte colaborativo

Red Cultura
Residencia: Transparencias de la Pampa Timaukel , Magallanes y Antártica - 2019 Residente: Miradas Intangibles
Publicado: 9 de marzo de 2020
Practicas sonoras colaborativas

Desde  9 de marzo hasta 15 de marzo.

Luego de llegar de manera satisfactoria a al albergue que nos facilitaron para quedarnos en pueblo de Cameron, nos dispusimos a trabajar el primer de día del taller escucha y paisaje sonoro en la Escuela José Ignacio Prieto, de la comuna de Timaukel.

Para empezar decidimos dividir la actividad entre el curso con niños más pequeños en el primer bloque y los niños más grandes en el segundo bloque. El horario a definir en un principio fue a las cuatro y media de la tarde, pero luego lo cambiamos desde las dos de la tarde, para que los alumnos no tengan problema con el horario del bus que acerca a los niños a sus hogares.

Como ya lo habíamos determinado la semana anterior, la idea de la actividad es que los niños interioricen en las ideas de practicar el ejercicio de la escucha, actividad que tiene como principal característica, enfocar y conocer mediante al sentido del oído, la identidad de cada lugar, mas allá de la representación visual, entre otras. Es por eso que lo ideal es que los niños tengan claro el concepto de escucha; ya teniendo ese concepto vinculado en su memoria, podemos seguir con la idea del paisaje sonoro a realizar.

El primer día de actividad llegamos al colegio para comenzar a hablar con las profesoras y la directora y ver que sala ocuparíamos para poder empezar nuestra actividad. Partimos con una breve explicación de nuestro trabajo en la comuna de Timaukel, y también dimos a conocer el interés que teníamos nosotros en presentarles la actividad de la escucha.

Lo primero que le hicimos fue hacerle la gran pregunta a los niños; ¿Qué sonido te gusta o te interesa?: las respuestas fueron muy variadas, porque desde esa pregunta ya podíamos saber de una u otra forma, el interés y la sensibilidad de cada uno, en elegir un sonido particular que le atraiga. Esta tarea fue muy fructífera, porque ya desde la respuesta a la pregunta pudimos entender cualidades individuales de cada niño y niña del curso.

Ya explicado todo lo anterior, nos interiorizamos en darles a los niños la primera tarea: elegir un recorrido por el pueblo para empezar nuestro ejercicio de escuchar. Salimos del colegio con todos los niños con una hoja de papel y un lápiz, para escribir cada uno de los sonidos que podían sentir y escuchar en el recorrido a explorar. Ya terminada la caminata programada, nos sentamos en un lugar del pueblo, para conversar y leer cada una de las listas que los niños hicieron de los sonidos que pudieron apreciar desde el momento de salir del colegio hasta terminar la caminata. Encontramos varias similitudes de sonidos que se describieron en ese momento, pero si hubo algunos casos de niños que lograron ampliar su sensibilidad sonora, y dijeron sonidos que pocos pudieron percibir, finalmente volvimos al colegio y concluimos la actividad. El segundo día, trabajamos por primera vez con los niños más pequeños, logramos abordar la misma idea anteriormente descrita, para así conocerlos de mejor manera a través de los sonidos. Luego con el curso más grande realizamos la primera salida de escucha con las rutas hechas por los mismos alumnos, concluimos de manera positiva la actividad y logramos introducirlos en el concepto de paisaje sonoro. Sin querer apresurar a los niños, con este concepto, al término de la actividad, ellos mismos se dieron cuenta de que ya habían creado un pequeño paisaje sonoro con las rutas que inventaron para escuchar.

Como tuvimos un par de dificultades con el clima, puesto que hubo una lluvia intensa un par de días, decidimos hacer un plan de contingencia y realizar un pequeño taller a todos los niños sobre micrófonos y artefactos sonoros. Mostramos a los niños distintos tipos de micrófonos, tanto, micrófonos unisensoriales, micrófonos de condensador, hidrófonos y amplificador de ondas electromagnéticas.

Al mostrar cada uno de los micrófonos, dimos una pequeña charla de su uso, y a todos los niños les dimos la oportunidad de ocuparlos y familiarizarse con su uso. Los micrófonos más convencionales los ocuparon más para juegos, pero los otros, por ejemplo el hidrófono y el amplificador de ondas electromagnéticas, cautivo el interés de varios alumnos, tanto por su uso, como por su inusual uso en el cotidiano.

Luego de tener este pequeño taller de micrófonos, los siguientes días fueron más favorables respecto al clima, por lo tanto volvimos al origen de la actividad, y nos adentramos al trabajo del registro y grabación de paisajes sonoros, actividad que quedo pendiente, por los días de lluvia.

Fue así como les entregamos distintos grupos de niños y niñas, distintos tipos de grabadoras para poder registrar los lugares y recorridos seleccionados, para poder crear un paisaje sonoro con la identidad de la comuna de Timaukel. Cada grupo tuvo su propio aparato para hacer registro sonoro, ocupamos, grabadora de microcassette, grabadora de cassette portátil, una grabadora Tascam y celulares con óptima funciones de registro de audio.

La actividad fue muy fructífera, ya que cada grupo logro registrar de manera óptima con sus equipos de grabación, sonidos particulares de la zona (tanto animales, sonidos de ambiente, la naturaleza, entre otros), además de hacer recorridos por lugares particulares del pueblo, lo cual hizo de la conclusión del taller todo un éxito.

Para acabar la semana decidimos hacer una pequeña muestra de cine en el colegio para todos los niños y niñas que participaron en nuestras actividades. Mostramos cuatro cortos animados en el auditorio del colegio, ocupando, los equipos de sonidos y proyección audiovisual que nos facilitó el colegio, logrando una alto nivel sonoro y visual para que los niños pudieran disfrutar. Los cortos tenían un enfoque, en darles conciencia a los niños, sobre el territorio, su identidad, además de entregarse un respeto mutuo entre ellos mismo para así no caer en problemas sociales que abundan en el colegio como por ejemplo el bullying. Los cortos presentados fueron: “El viaje a Marte”, “Somos colores”, “Benito el castor” y “Juanito viaja al sur”. La respuesta de los niños fue muy positiva y al terminar la exposición de los cortos hicimos una breve explicación y conversatorio sobre las temáticas que se presentaban en cada corto animado presentado. La actividad termino de manera muy satisfactoria, para nosotros y el colegio.

 

 

 

 

 

 

 

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