MINISTERIO DE LAS CULTURAS, LAS ARTES Y EL PATRIMONIO

BitácoraResidencias de arte colaborativo

Red Cultura
Residencia: Aire, mar y tierra Colmuyao - Cobquecura, Ñuble - 2018 Residente: Enrique Flores
Publicado: 20 de diciembre de 2018
Colmuyao más allá de las estrellas

Y llegó una semana definitiva para el proyecto. Estuvimos toda la semana planeando y haciendo diferentes labores para que el día jueves todo saliera bien. Ya desde el fin de semana estuvimos diseñando diferentes volantes para pegar en el pueblo convocando a la primera reunión en la Sede de la Junta de Vecinos, para que las personas nos contaran sus memorias sobre Colmuyao y dieran ideas para el primer monumento del pueblo. Como una idea que nos dieron en la anterior reunión, pusimos el dibujo de un almud en el centro y salimos a pegar algunos el mismo domingo para que ya el día lunes la gente se familiarizara con la fecha. Continuamos pegando volantes el día lunes y vimos que necesitábamos ser más eficientes así que decidimos pintar algunos otros más grandes y llamativos. El día martes fuimos casa por casa entregando los volantes, o esa era nuestra idea, porque fue ahí cuando nos dimos cuenta cuánta gente realmente vive en Columuyao y cuales casas son sólo vacacionales.

Partimos por la casa de la señora Domitila, quien nos recibió en su patio junto con su mamá que al día siguiente cumplía 90 años. La señora Domitila fue muy generosa con sus comentarios y sus memorias sobre el lugar y mientras los gatos y pollos jugaban bajo nuestra silla, la señora nos iba hablando sobre los diferentes métodos de medición, y de construcción con piedra. Poco después llegó una vecina a acompañarla, quien nos habló un poco más sobre sus impresiones y comentarios. Seguimos nuestra caminata y fuimos entregando los volantes a los vecinos que nos recibían, algunos sólo nos aceptaban el volante y se entraban y otros nos preguntaban algunas otras cosas más. Otros ni nos abrían la puerta y seguíamos adelante. Entramos a la casa que tiene el clandestino y ahí había un conjunto de hombres a los cuales les entregamos los papeles y les contamos sobre el proyecto, nos escucharon y volvieron a sus asuntos. Así también lo hicimos en el CESFAM y poco después cruzamos a la Sede de la junta vecinal e intercambiamos palabras con la señora que cuida la sala y se comprometió a estar. Fuimos también al colegio y al almacén. Quienes nos aceptaban el volante no se comprometían a asistir pero escuchaban lo que les decíamos. De todas formas pegaban el volante fuera del negocio o en las ventanas para ayudarnos con la difusión.

Al día siguiente teníamos pensado ir a la única radio de Cobquecura. Llegamos sin saber quién nos iba a recibir o si les iba a interesar el proyecto. Por coincidencia nos encontramos con la señora Cecilia Cifuentes en la calle, ella es locutora del programa que se transmite desde las 15.00 hrs. y muy amablemente se interesó en nuestro proyecto y propuso hacernos una breve entrevista para dar a conocer la idea. La radio que era una casita con dos salas, una con una mesa y un mini refrigerador y otra cubierta de cajas de huevo como aislante de sonido, un micrófono ambiental y cuatro parlantes que colgaban para hacer la transmisión. Justo al lado estaba la cabina con el computador desde donde se hacía la locución. Ahí Cecilia fue muy entusiasta y nos hizo preguntas claves al aire para difundir el mensaje sobre la reunión que se realizaría el día jueves. A pesar de que la señal de la radio sólo llega hasta Taucú, insistimos en difundir el mensaje a través de las mismas personas que estuvieran escuchando, solicitando que por favor llamaran a sus conocidos que vivieran en Colmuyao o que ellos mismos asistieran a la reunión si tenían ganas de colaborar. Nos fuimos muy contentos porque Cecilia quedó muy dispuesta para poder seguir colaborando a través de la radio para hacer difusión sobre los nuevos avances en el proyecto.

Llegamos a La Colérica, el supermercado de Cobquecura, para poder comprar varias cosas para tener para la reunión. Nos interesaba poder llevar cosas que sabíamos no había en el almacén del pueblo y así poder llevar algunas cosas que llamaran la atención como novedosas, ya que no íbamos a poder igualar el talento culinario casero de las señoras que ya había quedado demostrado en la reunión anterior. Una vez hecho el camino de vuelta desde Cobquecura a Colmuyao, insistimos con la difusión y nos contactamos con el Facebook del pueblo: Junta de Vecinos de Colmuyao, administrado por el Jefe de la JJVV, para que compartieran la publicación sobre la reunión. Para asegurarnos llamamos al mismo don Bernando quien además sumó imágenes a la publicación y desde ahí las personas también comenzaron a poner ideas y a sumar comentarios al proyecto.

Ahora que ya las labores de difusión han terminado estamos esperando ver cuánta gente llega a la reunión. Somos optimistas y no nos importa cuánta gente llegue, sólo esperamos que la gente quiera colaborar. En el caso de que fallemos, tendremos que insistir con nuevas formas para poder llegar a las personas del pueblo y seguir apostando por levantar el proyecto.

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