BitácoraResidencias de arte colaborativo

Residencia: Aire, mar y tierra Colmuyao - Cobquecura, Ñuble - 2018 Residente: Enrique Flores
Publicado: 1 de diciembre de 2018
Los trabajos

Después de haber definido que la escuela sería el lugar en el que trabajaríamos en esta primera fase del proyecto, comenzamos a establecer un vínculo cercano con los niños y con el profesorado al ir constantemente a hacer actividades después de clases. De a poco los niños se fueron aprendiendo nuestros nombres y nosotros también los de ellos, de a poco también empezamos a entender su humor y las diversas formas de relacionarse con nosotros. Así también nos fueron contando de a poco las cosas que los unían y los emocionaban, y así es como apareció entre esa emoción la Teletón. 

Los niños contaban cómo estaban muy expectantes por poder romper la meta que habían logrado el año pasado e hicieron durante dos semanas varias actividades para poder recaudar dinero para romper su propia meta. Entre bingos, campeonatos de rayuela, colectas puerta a puerta y otras actividades con el resto de la comunidad y los sectores cercanos a Colmuyao. Llegado el jueves estaban muy emocionados porque después del conteo final de lo recaudado lo habían logrado: habían superado su meta con creces.

Ese mismo día al ir en camino a la escuela nos percatamos que un grupo de hombres estaban desarmando un bus quemado de lata, que estaba abandonado en un terreno vacío en donde se han hecho eventos en la localidad. Ya habíamos reparado en el bus antes porque varias veces habíamos pensado para qué podría haber servido y por qué estaba en ese lugar abandonado, en broma lo habíamos nombrado el Bus de la Teletón. No sabemos muy bien qué función cumplía, pero en la actualidad se encontraba abandonado y acumulando basura. A la vuelta de la actividad que hicimos en la escuela ese día, nos acercamos a ver cómo los hombres desarmaban de a poco el bus y apilaban la lata que quedaba como chatarra sobre el pasto. Un hombre se acercó a contarnos cómo estaban haciendo el trabajo y cómo se repartían las jornadas laborales. Como en muchas otras localidades que tienen una economía similar, las jornadas de trabajo se realizan de manera cruzada, o sea, yo trabajo en tu predio por cierta cantidad de días y después tú en el mío por la misma cantidad de tiempo. Un ejemplo de esto es la cosecha de papas, alimento que se está plantando en muchos terrenos del sector y su extracción funciona de esta forma. Así, el trabajo se hace constante, hay simetría en relación a las jerarquías que se establecen entre las personas del pueblo y la energía de todas las personas es equivalente.  

Aquí el trabajo de las personas se valora porque es equivalente entre pares. La noción de lo colaborativo resuena entonces aún más fuerte. Ahora que queda poco tiempo para finalizar las clases hemos podido ver qué cosas unen a los niños y las maneras en las que operan. El fuerte interés por el medio ambiente y las actividades grupales refuerzan esta idea de trabajar por un ideal común. Podemos no estar de acuerdo con las formas de operar de la Teletón, sin embargo, creemos que demuestran la energía de Colmuyao para alcanzar sus metas. Ciertamente esperamos poder contar con ella para que la segunda fase del proyecto pueda concretarse.

« Ir a residencia