MINISTERIO DE LAS CULTURAS, LAS ARTES Y EL PATRIMONIO

BitácoraResidencias de arte colaborativo

Red Cultura
Residencia: Colhue, una nueva mirada Pumanque - Colhue, O'Higgins - 2019 Residente: Sebastián Andrés Vidal Campos
Publicado: 14 de marzo de 2020
El tronco de la patagua

Jornada II 

Aurora viene viajando de regreso a Pumanque. Ayer por la noche, después de varios días de agonía, falleció su perrita Frida. No hubo que colocarle ninguna inyección y, finalmente, abandonó su “vida de perro”. Tal vez regrese, convertida en una mariposa.

 

Hoy es nuestra segunda jornada de construcción de la patagua. Pese a que es día sábado y que los horarios fueron convenidos entre la mayoría de las personas con quienes hemos participado de este proceso, me desalienta un poco la baja participación.

 

Hoy nos dedicamos solamente a pigmentar. Estuvimos casi toda la tarde trabajando en ello, y acordamos que tendremos que realizar una nueva salida a buscar piedras, pues con las que tenemos no va a ser suficiente para llevar a cabo la idea que tenemos en mente. La señora Gemita nos comenta que en su casa tiene apiladas una buena cantidad y que, cuando gustemos, vayamos a buscarlas.

 

Por la tarde, mientras compartíamos la once, llegó Daikel, el esposo cubano de Claudia (nuestra dirigenta). Le mostré el plano de la “patagua” y conversamos acerca de la idea que teníamos, ya que él se había comprometido a ayudarnos con la construcción de un radier y la soldadura de los fierros que iban a figurar la copa del árbol de la patagua.

 

Entre todxs lxs presentes analizamos la figura del árbol y las posibilidades para poder materializarlo. Y mientras discutíamos aquello, surgió una de las grandes ideas para este proyecto. Tomando en cuenta que hay muchas pataguas que se han secado, se propuso usar un tronco real del árbol, en vez de las dos barricas de vino que se habían propuesto antes. A todxs les pareció “una idea estupenda” (como dice Claudia), y nos pusimos de acuerdo para ir, al día siguiente, al sector de “Las viñas” a buscar un tronco que pudiésemos utilizar.

 

De regreso en la casa, Aurora me comenta que la pena, por lo de su perrita, ya se le había pasado un poco. Lo mejor que atino a decirle, es que ella hizo mucho más de lo que otras personas hacen por sus compañeras-mascotas. Después le comento acerca de esta idea que surgió en el grupo: sobre utilizar el tronco de una patagua como base. Y pensamos que aquello significa un gran avance y una nueva mirada hacia el proyecto. Por lo que, a pesar de la baja asistencia, vislumbro que vamos por buen camino.

 

 

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