MINISTERIO DE LAS CULTURAS, LAS ARTES Y EL PATRIMONIO

BitácoraResidencias de arte colaborativo

Red Cultura
Residencia: Colhue, una nueva mirada Pumanque - Colhue, O'Higgins - 2019 Residente: Sebastián Andrés Vidal Campos
Publicado: 25 de abril de 2020
Soldar una patagua

Y la evolución que tuvo el proyecto

 

Sin duda alguna, es una de las partes más difíciles del proyecto. No solo porque hay que estar calificado para poder soldar, sino también por la paciencia, cuidado y meticulosidad que hay que tener a la hora de hacerlo. Lo positivo es que la labor específica de la soldadura se hará de forma individual, evitando el contacto físico entre las personas. Así que, Mauricio soldará en su taller en Nilahue Cornejo. Mientras que, en paralelo, los miembros de la comunidad de Colhue prepararán el lugar donde se instalará la escultura de la patagua.

 

El proyecto, desde la llegada de Mauricio, tomó un nuevo rumbo. Lo primero que hicimos fue diseñar, y presentar a lxs vecinxs, un nuevo bosquejo. La idea era dejar de ser tan literales en el aspecto del ramaje del árbol. Por ello, utilizando fierro reciclado, se propuso algo más conceptual y figurativo. También se da un giro en 180º a la superficie del árbol y en vez de hacer un radier, se realizará una pileta de agua rodeada por piedras de estero (emulando el significado de Colhue: “aguas cristalinas”). Surgió, además, la inclusión de una escultura (también de fierro reciclado) de una pareja de cantores, sentados bajo la sombra de la patagua. Esta imagen surge a través del relato oral de muchxs de los habitantes antiguos de Colhue, quienes hablaban de los asados y comilonas que se hacían debajo de las pataguas, cuando eran los tiempos de trillas y mingacos, tan representativos de la unión de las comunidades. Lo que sí mantuvimos fue el tronco de la patagua (a pesar de que Mauricio sugirió hacer todo el árbol de fierro). De cierto modo, junto a la comunidad colhuina, creemos que este es un símbolo de todo lo que representa, este árbol, para Colhue. Y defendimos la idea de que este elemento continúe siendo el corazón del proyecto.

 

Como una forma de tener un registro de gran parte del proceso de realización del proyecto, junto a Aurora, visitamos el taller de Mauricio mientras el artista/artesano trabajaba sobre la escultura del árbol. El fierro, casi un 100% reciclado, fue un aporte del propio Mauricio y de una parte de la comunidad de Colhue que se movilizó para conseguir herraduras, marcos de bicicleta, marquesas, mallas de radier, patas de piscina, etc. En ese sentido, la idea era respetar la forma de trabajo del escultor y relevar el sentido de reutilización y recuperación de materia prima.

 

Durante la jornada, compartimos y dialogamos acerca de la visión de Cultura que tienen municipios y trabajadores públicos, cuya función casi siempre termina ligada al “eventismo” y a la producción de eventos y ferias, desvirtuando completamente el concepto de lo que llaman; “acercar el arte y la cultura a las comunidades”. Ante esa situación, Mauricio valora el poder aportar con su experiencia a un proyecto colaborativo como el que se está realizando en la localidad de Colhue. También nos cuenta sobre la escultura de Manuel Rodríguez que hizo en Pumanque, y el poco reconocimiento que le han dado autoridades locales, a pesar de que su trabajo es monumento nacional y se ha convertido en un hito para la comuna, tanto a nivel histórico/patrimonial como de visibilidad cultural para la zona.

 

Por la tarde, Mauricio nos lleva de regreso a nuestra casa, ahorrándonos el colectivo que recorre los 10 kms entre Nilahue y Pumanque. Durante el camino hablamos sobre la crisis sanitaria y lo que está pasando en el país. Convenimos en que, pese a que la sensación de miedo ha disminuido, no hay que confiarse. Nosotros esperamos que todo esto se calme pronto y reconocemos que, lo más difícil, ha sido lidiar con la incertidumbre. Y es que, hasta hace un mes y medio atrás, tenía claro lo que íbamos a hacer después de que terminara nuestra Residencia. Hoy en día, lo único que sabemos con absoluta certeza, es que, junto a Mauricio, Claudia, Nacho, Maribel y algunos vecinxs de Colhue, vamos a construir un hermoso árbol.

 

 

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