MINISTERIO DE LAS CULTURAS, LAS ARTES Y EL PATRIMONIO

BitácoraResidencias de arte colaborativo

Red Cultura
Residencia: Tesoros del Cerro Andacollo, Coquimbo - 2019 Residente: Claudia del Fierro
Publicado: 22 de enero de 2020
El indio Collo, el perro negro y la orquesta de noise

Es miércoles en la mañana y he dormido poco. Nos quedamos hasta tarde planificando la próxima sesión en la escuela de verano junto a Isis que llegó para apoyarnos. Ahora conocemos mejor al grupo y la dinámica de la escuela de verano. Sabemos que, para realizar el trabajo creativo debemos empezar temprano, porque al cabo de un par de horas las niñas y niños ya están en pensando en otras cosas, corriendo, jugando, haciendo deporte. También hemos visto que la radio es algo muy lejano a la mayoría, y nos enfocamos a trabajar por partes: narrativas, música, personajes, sonidos. Modificamos la programación de las sesiones para que la primera hora sea enfocada a crear y grabar para los que quieren participar, y el resto de la mañana abrimos el taller para confeccionar instrumentos, pintar o disfrazarse.

 

Comenzamos con un juego de adivinanzas para llegar a definir los personajes del próximo cuento que se creará colectivamente. Esta vez elegimos los personajes de las historias y leyendas que hemos ido recopilando de los diferentes encuentros con la comunidad. La llorona, los duendes, la guagua con dientes de oro, los Diaguita, el perro negro. El grupo participa adivinando a partir de descripciones y pronto tenemos una selección de personajes para el cuento. Nos dividimos en grupos: algunos van a escribir y crear diálogos, mientras otros van a enfocarse en la banda sonora.  El grupo de escritoras se consolida rápidamente y pronto comienza a surgir la historia desde una escritura colectiva. Isis va facilitando el proceso y al final de la mañana sabemos que el indio Collo escucho una guagua llorar afuera de su casa, una visión mágica que le trajo fortuna y a un perro negro. Pero el perro tenía unas cadenas malignas y nuestro héroe debe emprender un viaje con su burrito hacia el Cerro Curque para enterrar las cadenas en un socavón donde se encontrará a un duende travieso…

 

Mientras tanto, la sala de los músicos es un caos hermoso. Alexis quiere tocar todos los instrumentos a la vez, mientras Ivo dirige a una orquesta de flautones que chillan al compás. Dastan, sin embargo, quiere tocar la marimba.  El noise prevalece en la banda sonora e esta primera sesión y al final de la mañana tenemos un grupo de entusiastas comprometidos para volver a los ensayos. Tenemos mucho por hacer.

 

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