MINISTERIO DE LAS CULTURAS, LAS ARTES Y EL PATRIMONIO

BitácoraResidencias de arte colaborativo

Red Cultura
Residencia: CH-60, las napas subterráneras y el metalero Panquehue, Valparaíso - 2019 Residente: Josefa Micaela Ruiz Caballero
Publicado: 26 de noviembre de 2019
Claudia, Víctor Hugo y Alejandra 

Primer acto

 Hoy hay paro nacional y se siente en el ambiente, hay barricadas en La Pirca, por lo tanto, Elizabeth y Francisco, no podrán venir al encuentro. Converso con una vecina, y comentamos que todos tendremos que hacer un sacrificio para esta revolución.

A las siete nos reunimos, llega primero Claudia y unos minutos después, Víctor Hugo. Hablamos de la obra, del texto, de las narraciones, es en el imaginario y en la palabra, donde avizoramos una puesta en escena, con relatos, testimonios y ficción.  Se suma Alejandra, y le comentamos en que va el proceso. Desde hoy, son los martes nuestro día, y dividiremos los encuentros en trabajar el texto en una primera parte y ejercicios corporales en una segunda.

Además de lo que el proceso nos vaya mostrando, dejar huella de este recorrido en unos apuntes se reflexiona. Víctor Hugo propone un libro-anecdotario de Panquehue, y así volvemos a la idea de dejar algo.

 

 Segundo acto

Este momento del encuentro está a cargo de Juan Carlos Bernard, quien es encargado de implementación de esta residencia junto a mi. Apoyados básicamente, en los ejercicios del director teatral Jorge Eines, comenzamos una serie de ejercicios para la relajación, concentración, desarrollo de la percepción sensorial, conocimiento del aparato psicofísico, emoción, palabra, variables que arman el proceso creativo del ser humano actriz, actor.

Nos sentamos en círculo y realizamos, dos ejercicios, relajación en movimiento y recuerdo de música. Este último consistía en recordar una canción o melodía, durante algunos minutos, con la mayor incorporación de información sensorial y su connotación. Empezamos de izquierda a derecha. El primero que comenzaba, permanecía algunos segundos y le seguía el segundo y el siguiente. Empezaba el coro y cada cual debía quedarse, en su canto o melodía, en su emoción, en su recuerdo.

Surgió un círculo de canto al unísono con una afinación natural.

Durante algunos minutos permaneció el viaje y progresivamente, suavemente, cada uno apagaba su música y aparecía el silencio. Comentamos la inspiración y  dos precisan que lo cantado era una canción de cuna que le dedicaban cada noche  a sus pequeñas guaguas.

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